miércoles, 25 de diciembre de 2013

Desnuda el alma de los pájaros, la libertad más pura. El sueño del niño de blanco y su pedazo de alma lanzada al universo. Que puede ser como yo, una caja de música, o la simpleza de estar sentado mirando la lluvia, como si el mundo no comprendiese nada.

Porque en mi última voz,  en mi último rayo de luz, estaba el olor de las mariposas,  de la tierra mojada y de los ojos que se cierran cuando el viento de tormenta llega a ellos. Ya a ninguno de los dos, ni al niño ni a mí, nos pesa el agua, la materia de las cosas se desgrana en nuestros poros, nunca pierden su forma. Pero podemos sentir como son en verdad.


Ya casi no puedo mirar a la cara. Porque después de tocar el propio interior, después de acuchillar la propia mascara. Los ojos ajenos lastiman cuando no son sinceros. Cuando observan nuestra ternura, nuestra ingenuidad, lo esencial de lo que somos. Ellos ríen, ríen de la sangre que yace en el centro mismo, donde nada nos protege. Donde a la vez, nada nos mata… 

miércoles, 5 de junio de 2013

Antes, hubo un antes el día que devore mil ángeles. Que la disolución de mis pies en la madera agrietada, fue todo lo que sus ojos sangraron por mí. 
No estuvo dispuesta a tomar mi cuerpo del suelo, ni mi alma del cenit celeste.

Y en la impronta de su risa bella, resucite…

“Otra vez vamos a dar vueltas, a dar vueltas y construir auroras. A empezar y volvernos la sinfonía del universo profundo. Porque ya saltamos cientos de tejados… y debajo siempre estuvo nuestra casa”


Antes, hubo un antes donde pensé todo eso, donde te pensaba como carne y no como alma, como un llamado ardiente, como la seguridad de saber que al menos podría recoger tus vestigios, como si no fueses nadie… Como el idiota que escribe, y escribe, como yo. 

domingo, 10 de febrero de 2013

Verde agua



Robarte el silencio más absurdo,  será el intento de no ser aquel.  Si yo ya no quiero estos dedos de luz, ni que las sogas en mis hombros sigan cortando mi piel.
Ya llore todas las lloviznas, y pude beber la melodía de la gota de agua. Así morí de sed.  

A lo lejos, el cantautor hace un ademán, y el letargo del espacio no impide que le sonría. Por qué él nunca me hablo. 
Juré que mi piel no volvería al silencio, a tu silencio de infanta absorta por el descubrimiento del amor.  Yo ya me hundí en sus manos, que bien, oscuras entienden por qué me siento solo. 

sábado, 5 de enero de 2013

El músico


Las últimas flores besan el uranio al caer de bruces al asfalto…
Es tarde… ya se desprende el racimo de almas
 que cuelga de los dedos


El músico
En ese instante vive un músico
En la distancia entre un tono y un corazón…
  ...Su Dios es de barro, su origen… un llanto y una mejilla sonrojada.
Se olvidó esta vez  de cumplir los pactos…
… de nuevo, atormentándolo,  el impuso incontrolable, lo domina.
Puede que sea su última creación, por eso en ella deja su vida...
No hay juicio en la pasión, y a sabiendas, lo desprecia.
       “dormí, dormí en tu cosmos”, le susurra una voz.
Porque todo quedara terrenal si el despierta…