miércoles, 21 de diciembre de 2011

Caminos.

Que la muerte no apague esta estación, por mas que marche como un fugitivo de un siempre te quise, a un ¿donde ir?.

Me di cuenta que en cada mente hay un coro de Babel,y que cada mentira quiso nacer verdad, cuanta sombra da la soledad.

Ellos me miran desde un bar, piensan quizás,"pobre". Pero yo tengo mil mariposas y por mas que abra mis manos ellas no van a volar. Por que esa vez que nos dimos la mano nada volvió a ser igual. La vez que te sentaste al lado mío fue, espero, para siempre. Pero ella también se fue, y eso no puedo negar que duele.

En un momento nos vamos a dar cuenta que no estamos solos, que los caminos en algún momento se cruzan. Que podemos sentarnos en cualquier tejado que alguien allá dejado tirado, y observar la luna. O sentarnos en el jardín a soñar, por mas que no me guste el pasto.


Me envenena no poder sacarte en forma de música, siempre tenes la forma de un pañuelo húmedo. No se si sera la vergüenza, o es que aprendí a convivir con la ausencia.

Y quizás de nuevo no le encuentre el sentido, si total los diarios nos van a ignorar.
O quizás eso no me importe y haga lo que iba hacer al final...



(Y no te puedo olvidar, tampoco te pude hacer una canción. Sin embargo hoy escribí una canción.)

lunes, 19 de diciembre de 2011

Sobre la palma de mi corazón

Y ahí cuando ya nada podía ser mas real, te das cuenta que el vaso te habla. La soledad no siempre es buena consejera.Pero Miras atrás y ves como tu sombra te cuenta la historia de cómo llegaste a ese lugar.

Todavía con la cabeza en este plano decidís no prestarle atención, creyendo convencido que eso es posible. Hundís la nariz en la palma de tu mano y apretando las cejas quizás se alivie el dolor.

De nuevo el cae en el vaso, y sus leyendas son como las de Sherezada, no te dejan dormir.

Relees las páginas de tu cuaderno y pensas “estaba muy triste cuando escribí eso”.
Y como por arte de magia, esa tristeza de nuevo se apodera de vos. Pero no como antes, sino como proveniente de una vida ancestral, que de cualquier manera se hace carne.

¿Fui otro?, ¿o es que no se ser feliz?, Si fui otro, ¿por que mis ojos se ven igual que ayer, pero mas cansados? Y si no fui otro, ¿para que existo, si no puedo escapar de mí? ¿Será acaso, que no se ser feliz?, ¿o mi idea de la felicidad es algo que no puedo comprender, y entonces nunca me va a satisfacer?

Entonces te despertas creyendo fue un sueño, pero no. El solo hizo transparentes las barreras que levanto el sol.

El cristal suele engañar cuando buscas en el una vía de escape. Así te tiende la mejor trampa, te pone un espejo delante, y entonces tu vida parece vivida por alguien mas. Pero cuando lo rompes, no es el, sino vos quien sangra…





"Toda la vida tiene música" Luis Alberto Spinetta