lunes, 6 de febrero de 2012

Cap 1: Ruido

Todo, hasta su humanidad era poco a sus ojos. Así que comenzó a escribir.
Es que el no se entiende, o piensa, por lo menos nadie lo hace.
Se mira al espejo, y busca en las palabras, quizás... (Eso pienso yo) Olvidar o comprender.

Ese ruido que se presenta en los momentos mas inoportunos, cuando esta acostado o de viaje, lo impulsan a hacer esto.

Viajar le gusta... Hoy siente ganas de irse lejos, por que dice que extraña el cielo. Es que una vez lo pudo ver claro, y por un instante la comprensión se le hizo tangible como los papeles que rompe cuando algo no le gusta.

Cuando llega a ese nivel de entendimiento (Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar) Un pesado impulso le sube por la garganta. El dice que es emoción...
Posiblemente por que el, a toda cosa busca entender y que lo entiendan. Si fuese por el entraría en tu cabeza hasta saber si en verdad lo comprendiste. (Mmm... creo que somos parecidos)

Se adentra en ese ruido en un viaje introspectivo (Quizás esta sea su máxima expresión) del cual entra y sale, a veces mas o menos inocente, mas o menos cursi.
Recibe muchos halagos. Pero sabe que no todos llegaron a entenderlo.
De cualquier forma cree en la honesta identificación de quienes lo felicitaron.
Sin embargo, cuando habla como escribe, algunos se ríen...

Yo lo explico a el y el me escribe a mi, me erige. No creo que vaya a aparecer en todo el relato. Que... si lo pienso bien, no se que quiero decir con "todo", no se cual es el fin.
Quiero decir, que si el fuese a aparecer, yo no estaría acá de esta manera. Seguramente de otra forma si, pero irreconocible para vos, y para mi... Es que me conociste así y yo me acepto así.

Dice que extraña el cielo.
No es cosa mínima llegar a percibir que es realmente lo que se anhela. Menos algo tan claro e inmenso como las estrellas o el cielo.

En el fondo creyó entender que las ganas de regresar a ese lugar, son como las de saldar una deuda. Pero no tiene deudas con ese sitio, sino mas bien quiere comprobar si fue tan feliz en ese lugar como creyó ser, o solo es el efecto propio del pasado, indiscutible embellecedor de la vida.
Espero, pueda encontrarse con esa felicidad.

sábado, 4 de febrero de 2012

Inundados


Historias imaginarias que quisieran un final a tu lado, cuentan sobre gente que sueña besos de hielo, muertos que van llorando sus abrigos empapados.

Si no fuesen susurros, seria tan real poder escuchar a quienes rompen cristales de ciudad. Pero como a Casandra, me tratarían de loco, solo por decir que fue para ver tu cuerpo de cerca.

Hay, dicen, pasillos sin tregua, donde el licor ríe junto a tus quimeras. Pero sucumbe al ver toda la guerra de tus labios.

Crecer solo sirvió para ver, que muchos muertos se ahogan en charcos. Y creer, sirvió para saber, que como yo… lo volverían a hacer, solo por vos.


jueves, 2 de febrero de 2012

Desbalancear el equilibrio


¿Como imaginaran la felicidad en su cabeza? Yo mientras, descubro que no hay verdad en estas manos. En ninguna en verdad, eso es lo incuestionable.

Ahora ya no estoy seguro de nada, este cristal cambia pero no como quisiera, y no se cambiarlo manualmente. Pero me gusta que el viento golpee mi rostro solitario en medio de esta isla. Mi naturaleza es esa… Para bien o para mal.

Siempre intento comprender las ideas ajenas. Desarticular la esencia que los lleva tener ese color en su lente.

Mientras, la arena (mi experiencia) no me deja ver su sombra. Tal vez la alucine gigante, y crea que las siluetas son el simulacro. Por que ya se que no son la verdad, descarte eso cuando descarte mi “por que”.


Me voy a dar el gusto y decir que obran igual para con migo. Son puros… en el fondo son puros. Las articulaciones, la ropa, y los gestos, solamente están amaestrados. Es el boleto que creen que les servirá de entrada a mi esencia. A la esencia universal, donde al final serán aceptados y conectados.

Me manejo en una certidumbre que se, es aleatoria, insegura e irreal. Es lo que puse delante de mí. Mi “hábitat” que quizás coincida con el ajeno. O lo que es aún más seguro, no hay tal coincidencia. Nos gusta sentirnos juntos, iguales, seguros…

Si dudamos de lo que pusimos, ¿sabemos a acaso que somos? ¿Qué queremos? ¿En verdad somos? ¿0?

La propia realidad es, que ese escenario, que sabemos es falso, lo aceptamos y lo tomamos como real, único, dogmático.

Esa descompensación, entre lo que sabemos, lo que creemos y lo que queremos saber, da por resultado irónico pero cierto, un equilibrio.

Hay quien por su afán de encontrar la verdad, busca desbalancear ese equilibrio. “Quitar la venda de los ojos” diríamos. Y quien defiende hasta las últimas consecuencias esa realidad que tomo como verdad, como su verdad, ósea, como “la verdad”, “la totalidad”

Por que como dice la canción, “los gatos cazan, los ratones corren”, esa es su naturaleza. Y así como ellos, nosotros tenemos la nuestra… Esa es la verdad.