martes, 26 de junio de 2012

Que me quieras...


Un color sepia tornaba “tango” esa calle.
A si me abordaba la soledad esa mañana fría y nublada. No era la soledad melancólica, ni la del desamparo. Era la soledad de estar con uno mismo, la caricia que nos damos a veces. Ese instante donde nos detenemos a oír esa música…   
Cerca de mi se detuvo un caminante, dejo caer una flor roja, se quito el sombrero, y me pregunto si escuchaba la canción. No me dio tiempo a contestar, miro al cielo como si escuchara la música, contemplo allá, a donde vamos cuando oímos ciertas melodías. Suspiro luego de pasados unos minutos… y me dijo. “Sin duda es lo mas bello que jamás se le haya escrito a una mujer”.  

lunes, 4 de junio de 2012

Río

Suavidad, sueño y suelo que quiso ser musa. Conversación de balcón, este futuro imperfecto que labramos digitando la superficie de los vasos cristalinos.
Unas mujeres nos hablan de recordar por que estamos acá, de la muerte real.
Atormenta tanta veracidad en la razón que jamas vinimos a buscar, o si...

Siempre estaremos solos con nosotros, con el tiempo, con todos los humanos conectados a sus venas a la fuerza y no por ansiedad de conocerse.

Yo era tan encantador, tan vulnerable a mis lagrimas. Ahora solo a las tuyas, a la brisa inequívoca, que detrás de la neblina deja ver su faz florecida contando que la vida es un suspiro lleno de preguntas....

Pero pronto vendrá otro sol
Y nos dará una hoja en blanco
Pronto veras a las fauces caer dentro de si mismas.
Quietudes invernales lamiendo la sabia de las hojas que asesinaron y ahora lamentan.

Pero pronto vendrá otro sol
Y nos dará una hoja en blanco
Contemos como es ir allá
Como se muere, y se vive.

Entonces si, llegara el ultimo sol
Y nos dará una hoja oxidada
Convencidos que fue real, si es que ya morimos mas de una vez...
Que en el final, solo se siente paz
Eso me dijo un sueño hace poco, y también un río... hace mucho tiempo.